La evolución es algo inevitable, y si hablamos del mundo del cine, alcanza ya una velocidad vertiginosa. Hoy en día, la cantidad de cintas que producen las grandes compañías cinematográficas es comparable a la cantidad de vienas que despacha un panadero. Por eso, lo que importa es la rapidez con las que se saca del horno, primando la cantidad sobre la calidad. Si trasladamos esta realidad al mundo de la animación, nos encontramos con uno de los mayores debates que copan las producciones a la hora de realizar un film, ¿animación o motion capture?
Productoras como Pixar o Dreamworks defienden la esencia de la animación “a mano”, la pureza que reside en el trabajo artesanal. Pero cada vez más es común ver producciones que se benefician de las ventajas de la técnica del “motion capture” (desde ahora MC), donde un actor se equipa con un traje lleno de sensores mientras que un ordenador graba cada uno de sus movimientos. Una técnica que levanta odio y pasiones a partes iguales. Algunos de los ejemplos más espectaculares logrados con esta técnica pueden encontrarse en películas como Avatar, Tintín o El origen del planeta de los simios.
Si bien el objetivo de estas dos técnicas es el mismo, animar, su uso puede varias dependiendo de la producción. La animación 3d/2d tradicional se reserva para un cine infantil o fantástico (aunque no tiene porqué), donde se buscan acciones exageradas o movimientos físicamente imposibles. Mientras que el MC se suele encontrar en un cine realista, donde se busca la integración con la realidad sin que notemos el truco. Aun así, (y démosle gracias al Señor) cuando se hace uso del MC, es casi inevitable que se requiera la intervención de un animador tradicional. Hay escenas donde por muy habilidoso que sea el actor, habrá que corregir acciones involuntarias, por ejemplo un actor no puede saltar de un helicóptero para caer de pié en un patinete. Pero,¿y el caso contrario?¿y si poco a poco olvidáramos nuestros principios y cada vez fuera más tentadora la idea de reducir tiempos de producción en cine íntegramente 3D utilizando la técnica del MC? Muchos (o todos) los animadores tradicionales defienden el purismo de la animación ante el “atajo” que conlleva el uso del motion capture. Unas croquetas deben ser caseras para que puedan llamarse croquetas. Por muchas recetas que se intenten o por mucho que evolucionen las fábricas, nunca lograran el sabor de unas croquetas de mamá. En animación pasa lo mismo, por mucho más sencillo que resulte hacer una acción con un traje, nunca se le dará ese “alma” que se le da al dedicarle horas de trabajo y mimo moviendo cada articulación o pestañeo de nuestro personaje.
Esta misma polémica a llegado a dejar a Tintín fuera de los nominados a los Oscars a mejor película de animación, aún siendo una de las películas del año y teniendo un gran éxito en taquilla. Quizás esto haya sido (el quizás sobra) una forma de reivindicar el dogma original que sostiene el propio galardón, mejor película de “animación”. Es como si un fotógrafo pudiera con sus artes, optar a ganar el más prestigioso premio de pintura.
Y lo que más me preocupa…¿Llegará el día en que los animadores nos quedemos sin trabajo (tal y como pasó a principios del 2000 con los animadores 2D de Disney tras el Boom del 3d) por culpa del Motion Capture?
PD: Aún con todo esto, Andy Serkis se merecía estar nominado a los Oscars.
